El número creció un 10,3% entre el tercer
trimestre de 2004 y de 2005; menos pagos en el monotributo
El número de personas que hacen regularmente sus aportes
jubilatorios creció un 10,3% entre el tercer trimestre
de 2004 e igual período del año pasado, según
se desprende de los informes estadísticos elaborados por
la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
Como en ese lapso la creación de puestos de trabajo
de todo tipo registró un ritmo menor -de acuerdo con
un análisis de la encuesta de hogares del Indec, el alza
interanual fue del 3,5%-, la evolución de la cantidad
de aportantes marca una mejora en los niveles de formalidad,
que no sólo está dada por una regularización
del empleo en las empresas, sino también por un mayor
cumplimiento de pagos de quienes desarrollan su actividad en
forma autónoma.
Sin embargo, dada la magnitud del problema del trabajo en negro,
esa mejora no deja aún de ser marginal, dado que es posible
estimar que casi la mitad de los trabajadores sigue en la informalidad.
Según el Indec, de hecho, sólo entre los asalariados,
la falta de aportes afecta al 46,2 por ciento.
Los autónomos, mejor
Los datos de la AFIP muestran un comportamiento dispar según
la categoría en la que se ubican los afiliados a la seguridad
social.
En el tercer trimestre de 2005 hubo, en promedio, 5.998.719
personas por las que se ingresó su aporte en el régimen
nacional de jubilaciones. De ellos, 4.950.730 son dependientes
y, en este caso, el aumento de los cotizantes respecto del año
previo fue del 11,9 por ciento. Entre los autónomos,
que en el último año fueron 387.860, el alza de
los aportantes resultó del 19,4 por ciento.
La señal negativa estuvo en el segmento de los monotributistas,
donde la cantidad de contribuyentes cayó un 3,2%, al
pasar de un promedio mensual de 716.415 en el tercer trimestre
de 2004 a 693.673 en igual período de 2005. Esto se relaciona
con el hecho de que en 2004 se había notado el impacto
positivo del plan de regularización para autónomos
y monotributistas, dispuesto por la ley que modificó
el régimen de pequeños contribuyentes.
Dadas las facilidades de pago que se ofrecían para ponerse
al día, ayudados por un escenario de recuperación
económica, el número de monotributistas con aportes
había crecido en forma significativa. En julio de 2004
-el mes en el que los pequeños contribuyentes debieron
hacer un reempadronamiento-, se registraron más de 845.000
pagos. Pero en los meses siguientes ese número se estabilizó
en un nivel siempre inferior a las 700.000 personas.
Esa es la cifra, al menos, de los monotributistas que aportan
solamente para la jubilación básica del sistema
simplificado. También existe la opción de sumar
un aporte adicional, que se deriva, a opción del contribuyente,
al sistema de reparto o al de capitalización, para poder
tener en el futuro una prestación más alta. Además,
hay monotributistas no obligados a aportar a la seguridad social:
son quienes ya tienen aportes por ser empleados dependientes
o quienes ya están jubilados, entre otros casos.
Los datos de aportantes registrados por la AFIP corresponden
al sistema integrado de jubilaciones y pensiones, que, si bien
es el de mayor magnitud, no es el único que existe en
el país. Entre los trabajadores del sector privado conviven
varios regímenes especiales que tienen que ver, por ejemplo,
con la profesión de la persona y la jurisdicción
donde ésta es ejercida. En el sector público,
en tanto, el sistema nacional alberga a todos los empleados
que están dentro de la órbita de la Nación
y a los que trabajan en las jurisdicciones que transfirieron
sus cajas previsionales al ámbito de la Nación,
como la ciudad de Buenos Aires y la provincia de Mendoza, entre
otras.
Capitalización
Según el informe de la AFIP, el 84,2% de los aportantes
dependientes está afiliado a alguna administradora de
fondos de jubilaciones y pensiones (AFJP). Entre los autónomos,
esa relación es del 66,5 por ciento. Al 31 de diciembre
último, los afiliados al régimen de capitalización
sumaban ya 10,6 millones, según datos de la Superintendencia
de AFJP. Ese número representa un crecimiento anual del
6 por ciento. Sin embargo, la cantidad de personas que efectivamente
hacen su aporte se ubicó en 4,3 millones; en este caso,
el alza fue del 21 por ciento.
Consecuentemente, en el año hubo una mejora de la relación
entre afiliados y aportantes, que hoy se ubica en el 40,3 por
ciento. En el sistema de reparto que administra el Estado, aproximadamente
aporta un tercio del total de los afiliados.
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