Más financiación
del BID para obras
La ministra de Economía se reunió con el jefe
del organismo, Luis Moreno; analizaron desembolsos en infraestructura
BELO HORIZONTE (Brasil).- El Gobierno busca más recursos
financieros para proyectos de infraestructura, a través
de una reforma en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID),
que le permitirá consolidar la nueva ola de emprendimientos
mixtos entre el Estado y el sector privado. Dos calificadas
fuentes del BID informaron a LA NACION que pasado mañana
se aprobará en la asamblea anual que se desarrolla
en Belo Horizonte esta modificación, para permitir
que la entidad que conduce Luis Moreno pueda prestarle a las
denominadas asociaciones público-privadas (public private
partnership o PPP), en las que el Estado otorga una concesión
de un proyecto o comparte las acciones de una compañía.
Las PPP son muy comunes en todo el mundo y tienen un especial
énfasis en el área de infraestructura, sector
al que el Gobierno cada vez le destina mayores recursos.
Hasta ahora, el BID otorga un 10% de sus préstamos
anuales -unos US$ 700 millones- al sector privado, a través
de la Corporación Interamericana de Inversiones (CII)
y el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin). Mientras la
CII se centra exclusivamente en prestarles a compañías
privadas, el Fomin también otorga créditos a
ONG.
Pero la intención de la Argentina y de otros países
de la región es que dentro de ese 10% figuren las PPP,
para poder contar con más recursos en una era en la
que el Estado pretende volver a tener un papel importante
en el manejo de la economía. La propuesta fue debatida
antes de la asamblea en forma preliminar, y el fin de semana
siguió en estudio, ya que existían fuertes dudas
por parte de los Estados Unidos, uno de los accionistas del
banco, respecto de la posibilidad de brindarle más
espacio a esta clase de emprendimientos. "Estados Unidos
quiere limitar bien el cambio, para que después no
haya problemas con el derecho a la propiedad, pero es un error
porque en toda la región están multiplicándose
estos proyectos y necesitan financiamiento", indicó
una fuente vinculada a las arduas negociaciones.
En cambio, otra fuente cercana a la postura de la administración
de Bush aclaró que el temor que existe "es que
las iniciativas terminen siendo demasiado públicas
y muy poco privadas, con el consecuente riesgo para las cuentas
fiscales del país".
De todos modos, las fuentes indicaron que es posible que
la reforma se apruebe con ciertos límites y que, al
mismo tiempo, se avale la unificación del Fomin y la
CII en el mediano plazo para reducir costos y mejorar la eficiencia
de la entidad.
Además, se crearía un fondo de infraestructura
para los países más pequeños del continente,
que no están tan preparados en términos institucionales
para afrontar iniciativas en este sector.
Emisión de bonos
De hecho, Moreno discutió esta cuestión en
la reunión que mantuvo ayer por la mañana con
la ministra de Economía, Felisa Miceli, en el gigantesco
y aislado centro de convenciones Expominas. Allí, Miceli
ratificó el interés oficial por esta propuesta
y se discutió la posibilidad de realizar algunas operaciones
en pesos y también de que el banco garantice la emisión
de bonos de algunas empresas medianas para que puedan lograr
financiamiento más barato. Moreno admitió ante
la ministra que el BID ya no puede seguir paralizado. Al respecto,
personas cercanas al presidente del BID admitieron a LA NACION
que todas estas reformas profundas, que el banco prefiere
denominar "realineamiento" para diferenciarse de
la crisis que envuelve al FMI y al Banco Mundial, intentan
otorgarles más velocidad a los créditos, aumentar
la descentralización de las decisiones y bajar los
abultados gastos administrativos.
"Los organismos multilaterales vamos camino a la tumba
si no modificamos ciertos mecanismos, porque ahora los países
se pueden endeudar a tasas muy razonables en el mercado y
sin los controles que se exigen en Washington; eso Moreno
lo entiende bien, aunque seguramente deberá enfrentar
una resistencia interna importante", admitió la
fuente.
Los proyectos de Moreno permitirían eliminar ciertas
instancias superpuestas de decisión que abundan en
el banco multilateral y otorgarles más poder a las
oficinas subregionales para decidir créditos.
Por otro lado, cabe esperar qué ocurre con otro controvertido
proyecto que está muy presente en este encuentro: el
pedido de los países más pobres de la región
-Bolivia, Honduras, Nicaragua, Bolivia, Haití y Guyana
para que se les perdone la deuda que tienen con el BID por
un total de US$ 4500 millones, iniciativa que suscita ciertos
recelos en países como la Argentina o Brasil, que deberían
absorber todo el costo de reponer el capital perdido.