El sector creció en abril un 5,2% en comparación con marzo:
· La expansión interanual fue de un 13,2%
· La mejoría se atribuye a la obra privada en centros urbanos y a la inversión pública
· La actividad es igual que a mediados de 1999
La construcción se recuperó en abril pasado después de tres meses consecutivos de caída, pero todavía se deberá esperar a los datos de mayo y junio para dilucidar si realmente se quebró la tendencia negativa en uno de los sectores que con más energía reaccionaron después de la crisis. El indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC), que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), subió un 5,2% respecto del mes anterior.
Lo habitual es que en abril baje el ritmo de la construcción y, de hecho, cayó un 6,9% hace un año. Sin embargo, el mes pasado se registró un sostenido ritmo de crecimiento después de las mermas de enero (-0,1%), febrero (-1,2%) y marzo (-2%).
Los analistas vincularon esos descensos con el fuerte aumento de los costos de la construcción, tanto en la mano de obra como en las materias primas, algunas de ellas de cotización internacional como el acero. Antes de esas alzas, la construcción nacional resultaba mucho más barata que en otros países, ventaja que ahora se ha reducido en parte.
El ISAC llegó el mes pasado al valor más alto desde mediados de 1999. Si se compara con abril de 2004, en el mismo mes de este año se edificó un 13,2% más. Desde enero que no se registraba un incremento interanual de dos dígitos. El primer cuatrimestre del año cerró con un alza de un 6,4%. Hasta los primeros tres meses, la suba era de sólo un 3,4 por ciento.
Las ventas de cemento mejoraron en abril un 38,9% respecto del mismo mes del año anterior y las de asfalto, un 38%. El Indec adjudicó esos fuertes aumentos a la demandas para las obras públicas, en especial las viales.
NIVEL DE ACTIVIDAD:
El 53,1% de los empresarios que se dedican a la obra pública y el 57,7% de los que trabajan para el sector privado no ve cambios en el nivel de actividad de este mes. El 40,8% de los que construyen para el Estado vaticina un aumento.
En el sector privado, los optimistas representan el 34,6 por ciento. Pronostica bajas el 6,1% en el ámbito público y el 7,7% en el privado.
En las obras privadas, el 72% de las empresas mantendrá su dotación de personal, el 24% la incrementará y sólo el 4% la disminuirá. Mejores perspectivas se presentan en el Estado: el 53% de las compañías no variará su plantel, el 42,9% lo aumentará y el 4,1% lo reducirá.
Pese a que el desempleo -sin contar a los beneficiarios del plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados- asciende al 13%, el 38,9% de los empresarios dedicados a la obra privada encuentra dificultades para satisfacer la demanda de personal. En el ámbito público, el problema afecta al 19,4% de las firmas.
Las principales obras son viviendas, caminos, hidráulicas, gasoductos y otras de arquitectura.