EL AGRO EN UN MOMENTO CRUCIAL
Las negociaciones en la OMC han tenido históricamente un papel primordial en la definición de las reglas de juego que enmarcan el comercio internacional. Sin embargo, están sumamente trabadas por la cuantía de países involucrados (casi 150), la diversidad de temas (industria, agricultura, servicios, etc) y los intereses divergentes.
Roberto Urquía. Senador y Pte. de la Com. Bicameral de Negociaciones Agrícolas (OMC)
Las negociaciones internacionales son un ámbito en el cual los países expresan, por acción o inacción, los intereses que tienen en promover una determinada composición de las exportaciones e importaciones que quieren tener para el futuro.
Las negociaciones en la OMC han tenido históricamente un papel primordial en la definición de las reglas de juego que enmarcan el comercio internacional. Sin embargo, lamentablemente están sumamente trabadas por la cuantía de países involucrados (casi 150), la diversidad de temas (industria, agricultura, servicios, etc) y los intereses divergentes (favorables y desfavorables al mantenimiento del proteccionismo).
En materia de subsidios a la exportación de productos agrícolas la negociación parece bien encaminada. En la última reunión ministerial de Hong Kong, celebrada en diciembre de 2005, se acordó la eliminación para el año 2013 de los subsidios directos a la exportación y las medidas de efecto equivalente.
Respecto de los subsidios a la producción, si bien la negociación tiene algunas dificultades, es probable lograr reducir entre un 15% y 20% los subsidios efectivamente otorgados a los agricultores de los países desarrollados.
Sin embargo, en materia de reducción arancelaria la negociación está muy trabada. Actualmente existen tres amenazas principales para las exportaciones agrícolas argentinas para aquellos productos que los países consideren más vulnerables a la competencia externa, a saber: los Productos Sensibles, los Productos Especiales y el Mecanismo de Salvaguardia Especial.
En lo que respecta a los Productos Sensibles (PS) tanto los países desarrollados (PD) como los países en desarrollo (PED) podrán invocar su uso. En estos casos los países podrán hacer reducciones de aranceles menores que las que se acuerden para el general de los productos y deberán ampliar las cuotas arancelarias que tengan o crearlas, cuando sea pertinente, para compensar por la menor reducción arancelaria.
La cantidad de productos que podrán designarse como PS aún no ha sido acordada pero las propuestas oscilan entre el 1% y 15% (ver Cuadro) de los productos que tienen arancel. En países como EE.UU., la UE y Japón, el número de PS pueden llegar a superar los 250 productos (15% de las posiciones con arancel) con propuestas como la de un grupo de países desarrollados importadores netos de alimentos. Puede esperarse que sean declarados como PS muchos de los productos que hoy conforman la oferta exportable argentina, como por ejemplo los lácteos en los tres países antes mencionados; y la carne bovina, trigo y arroz en la UE y Japón.
En los países en desarrollo al instrumento de protección referido se le suman los Productos Especiales (PE) y el Mecanismo de Salvaguardia Especial (MSE). Estas dos nuevas herramientas de protección para los PED pueden agravar las trabas en el comercio Sur—Sur, sobre todo a razón del último de los instrumentos mencionados.
Actualmente el principal destino de exportaciones de productos del agro argentino es el mundo en desarrollo (63% de las exportaciones agrícolas argentinas en el 2005). En productos como la leche en polvo, maíz, soja, aceite de soja en bruto y aceites mezcla, más del 80% de las exportaciones se destinan a los PED y estarían severamente amenazados por estos instrumentos. Además, es conocido que las tasas de crecimiento del comercio de los PED tiene un potencial mayor que las de los PD.
Respecto de los Productos Especiales, los PED al menos podrán hacer las mismas reducciones arancelarias que los PS. Nuevamente aquí quedarían excluidos de la reducción arancelaria general otra cantidad considerable de productos que según las propuestas oscilan entre 5 productos (propuesta de EE.UU.) y más de cien (según propuesta del grupo de países en desarrollo importadores netos de alimentos).
La India podría gozar, bajo las propuestas de los países importadores netos de alimentos, del beneficio de hacer reducciones arancelarias menores a la reducción general en 236 productos: 101 bajo la categoría de PS y 135 bajo la categoría de PE. Una situación similar podría ocurrir en Filipinas y algo menor en la China. En los tres casos la amenaza de no conseguir una mejora en el acceso a los mercados para muchos de los productos exportados por la Argentina está latente.
La situación se agrava aún más cuando se tiene en cuenta que, además de los productos sensibles y los productos especiales, los PED podrán hacer uso de un Mecanismo de Salvaguardia Especial. En el estado actual de la negociación de la OMC, donde predomina la propuesta del grupo de países en desarrollo importadores de alimentos, este mecanismo podría permitir elevar el arancel por encima de los niveles comprometidos en la anterior negociación (Ronda Uruguay) ante pequeños incrementos de las importaciones o pequeños descenso de los precios.
La aceptación de un mecanismo de esta naturaleza podría ser muy perjudicial para las exportaciones argentinas provenientes del agro y en consiguiente es muy importante que la Argentina tenga una posición firme al respecto.
A dicha propuesta solo EE.UU ha salido formalmente con una contra propuesta. Sin embargo, no parece ser suficiente para que estos PED importadores netos de alimentos se muevan un ápice de su postura inicial. Dentro del G-20 (países en desarrollo que están a favor de la reducción de los subsidios) del cual Argentina forma parte, parece difícil consensuar una propuesta que favorezca a los intereses de Argentina por la reticencia de la India y la indecisión de Brasil.
En resumen, Argentina no debe quedar peor posicionada para acceder a los mercados de bienes agrícolas en la Ronda del Desarrollo que en la actualidad. Se comprenden los problemas que enfrentan los países que quieren impulsar los tres instrumentos descriptos, pero nuestro país es un PED en el cual las divisas provenientes del agro y la agroindustria juegan un rol muy importante en su economía, por lo cual deberá esforzarse para poder imponer su posición.
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