Newsletter Nº 8 – 6 de Junio de 2006 - Año 1    



Señor Presidente

En primer lugar en nombre de las trabajadoras y trabajadores de Argentina quiero felicitarlo a Ud. por su nombramiento y al Sr. Director General por la Memoria 2005-2006 que con un contenido realista y en forma precisa marcó el modo en el cual la OIT desarrolla sus objetivos estratégicos.

El Trabajo Decente es nuestra carta de navegación. Los principios fundamentales, el Empleo para todos, la protección social y el Diálogo social se han convertido en un patrimonio que trasciende del ámbito de la OIT y se despliega en el sistema general de  Naciones Unidas.
Y esto ha sucedido por que son una respuesta real frente a las necesidades de todos los hombres y mujeres en el mundo.
El apoyo logrado en la comunidad internacional está permitiendo ubicar al Trabajo Decente en el centro de las políticas mundiales y nacionales.

Hemos logrado  que la Agenda de la OIT sea parte de la Agenda Global
Y esta Conferencia es relevante porque la relación de trabajo,  la salud y seguridad laboral y la cooperación técnica son centrales en la temática del Trabajo decente.
Los trabajadores mantenemos una posición muy clara sobre todos los temas al sostener que un mundo globalizado  no puede ni debe ser la excusa  para que debilitemos la acción normativa de protección del trabajo, todo lo contrario.

Entendemos que las discusiones en el ámbito de las comisiones  deben ser fecundas pero con una meta :  lograr fijar pisos o estándares superiores a los que hoy se encuentran vigentes ya que ello implicará igualar para arriba, mejorando los actuales  convenios y recomendaciones.

Creemos que la cultura del trabajo, del trabajo decente, es vital para nuestros países en desarrollo para crear empleo para los que no lo tienen y mejorar la calidad del trabajo existente.

Señor Presidente : en mi pais estamos saliendo de una de las peores crisis : estábamos sin trabajo, sin moneda, sin economía, sin Estado, al borde del abismo.
Estamos procurando reconstruir un pais a partir de una enseñanza: el mercado y la mano invisible no resuelven la desigualdad, ni la pobreza ni la indigencia.

Hemos recuperado un proyecto de país, con su propia identidad, sin sometimientos, ni monitoreos de organismos  financieros  internacionales,  que ayer con su accionar  fueron quienes estimularon la crisis vivida, y el empobrecimiento de nuestros pueblos. Su fórmula de  estimular el endeudamiento externo para mantener el mercado interno esta agotada.
A pesar de ello, hemos dado pleno cumplimiento, como país, a las obligaciones asumidas con los mismos.

Estamos tratando que en ese proyecto de nacion, los trabajadores recuperemos la dignidad y la justicia social, y seamos  protagonistas y partícipes en la definición del modelo de sociedad que queremos tener.
            Pero es dura la realidad del desempleo y la exclusión. Un desafío para todos los actores  es que en el Dialogo Social ajustamos nuestras demandas y diferencias. Tenemos que hacer el esfuerzo para incluir a los millones de trabajadores excluidos que todavía esperan respuestas.

En el marco del Consejo del Salario, del Empleo y de la productividad, ámbito de participación tripartita, hemos alcanzado una agenda de trabajo que incluye, no sólo una redistribución más equitativa de la riqueza sino temas que son de fundamental importancia en la realidad de nuestro país:

  • la lucha contra el trabajo informal y no registrado;
  • la recomposición del sistema de seguridad social,
  • la creación de políticas tributarias para lograr que los que más tienen, paguen más.

            También tenemos como tema urgente el tratamiento de la modificación de la ley de accidentes de trabajo; a nuestro regreso elevaremos al Parlamento argentino el proyecto de los trabajadores para su rápida aprobación, para lograr  una norma que privilegie la prevención,  y que garantice la protección y el cuidado de la salud y vida de los trabajadores.
Y todos estos temas trascendentes se verán reafirmados si se constituye lo que ambicionamos desde el campo del trabajo: un Consejo económico y Social.
Aspiramos que esta nueva realidad  que vive la Argentina haga posible  que en el menor plazo posible puedan concretarse acuerdos efectivos en la agenda establecida y podamos tener una rápida respuesta que mejore las condiciones del trabajo y la situación social de los trabajadores.
Esto se verá facilitado en la medida que los empresarios se comprometan con hechos concretos haciendo realidad su responsabilidad social. Esto implica asumir la concreción del trabajo decente desde un comienzo y no subordinarlo a ningún condicionante que en los hechos lo anule.
            Afirmamos que es posible crecer con equidad social y que las paritarias y la negociación colectiva son el método mas eficaz que la Libertad Sindical nos garantiza para la distribución del ingreso.

Pedimos Políticas Publicas que en forma planificada marquen con claridad una intervención del Estado y que esté  comprometida con la agenda del Trabajo Decente y el Dialogo Tripartito, tal como fuera reafirmado en la Cumbre de las Américas realizada en Argentina en Diciembre del 2005.
            Los trabajadores argentinos estamos convencidos que la respuesta a estos problemas se vincula a la agenda global. Por ello nuestras acciones se enmarcan a nivel regional y subregional en la Plataforma Laboral de las Américas elaborada por trabajadoras y trabajadores de nuestro continente,  que privilegia el Desarrollo Sostenible, las Políticas de Empleo y el  Trabajo Digno y la Integración Americana.
Coincidimos con el Director General de la OIT cuando dice que « Lamentablemente la equidad y la justicia social no son el motor del crecimiento económico y este es el principal desafío de principios de siglo »
Por eso estamos convencidos que logrando la justicia social se garantiza la paz.

 En esta misma linea son las conclusiones obtenidas en la reciente reunion  Regional Americana de OIT  celebrada en Brasilia en mayo pasado,   y que  quiero resaltar en esta oportunidad:
Allí se concluyó:
 El tripartismo y el diálogo social son componentes integrales del Trabajo Decente y vehículos esenciales para alcanzar los objetivos del mismo, fortalecer el sistema normativo, construir consenso y examinar diferentes aspectos del mundo laboral en donde los interlocutores sociales juegan un rol directo, legítimo e irremplazable”.
Sr Presidente:
En Argentina, mi país estamos siendo participes de una nueva etapa, estamos reconstruyendo un camino donde el pueblo es el principal protagonista, los derechos humanos, la justicia social y la consolidación de las instituciones son Políticas de Estado; desde esta nueva visión política, sin duda, el papel de las organizaciones  sindicales serán la Voz de sus trabajadores y sus familias.-

Muchas Gracias

 

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