Newsletter Nº37 – Miercoles 20 de Septiembre de 2006 - Año 1 


Fuente: CIOSL

EL BANCO MUNDIAL ESTÁ MAL ENCAMINADO CON RESPECTO A MAYORES PUESTOS DE TRABAJO PARA JÓVENES
 
En realidad, muchas de las propuestas del Banco no harán sino aumentar los problemas que tienen los jóvenes del mundo”, dijo Ge Líder, Secretario General de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL)

Mientras el Banco Mundial procede a la presentación en público de su principal publicación anual, el Informe sobre el desarrollo mundial, 2007: EL DESARROLLO Y LA PRÓXIMA GENERACIÓN, el movimiento sindical mundial lamenta el enfoque tomado en el mismo sobre cómo conseguir que mayor cantidad de jóvenes pueda acceder a puestos de trabajo.

“El Banco Mundial reconoce debidamente que más y más mujeres y hombres jóvenes están sin empleo o trabajan duramente percibiendo salarios inferiores a lo que deberían y en condiciones de explotación. Pero no aborda este problema adecuadamente y para solucionarlo hace prescripciones erróneas.
El Informe sobre el Desarrollo Mundial de este año se refiere a la juventud, a la cual se define como las personas de 12 a 24 años de edad, y se concentra en las principales transiciones por las que tienen que pasar los jóvenes. Una de ellas es “comenzar a trabajar”, cuestión que se desarrolla en el principal capítulo del informe. En el mismo, el Banco ataca a una serie de instituciones del mercado laboral, tales como los salarios mínimos, los subsidios de desempleo y las reglas relativas al despido, considerándolas las principales causas del desempleo juvenil.

“El Banco Mundial ha dejado de lado la zanahoria y parece creer que con el palo es con lo que se logra que los jóvenes entren a trabajar. No ve que los jóvenes no optan por no tener empleo sino que los empuja a esa situación una economía mundial que no crea suficientes puestos de trabajo”, agregó Líder y enfatizó que si bien durante los últimos diez años en el mundo ha habido un promedio de crecimiento de 3,8 por ciento anual, la proporción del empleo mundial ha declinado 1,4 puntos porcentuales, mientras que el desempleo juvenil subió de 70 a 85 millones desde 1995 hasta 2005.

“El primer paso para acabar con el desempleo juvenil debería consistir en corregir muchas disfunciones existentes en la economía mundial de las que son responsables instituciones internacionales como el mismo Banco Mundial”, dijo Líder. Guiílla TASS, Secretario General de la Confederación Mundial del Trabajo, complementó este comentario diciendo: “En realidad, son las políticas y los condicionamientos del mismo Banco –austeridad gubernamental, desregulación, privatización y liberalización- las que han creado muchos de los problemas que se procura corregir en el informe, como la creciente pobreza entre los jóvenes y el hecho de que una mayoría de jóvenes –especialmente chicas- solamente pueden encontrar trabajo en la economía informal”.

“El análisis y las recomendaciones del Banco Mundial son parciales y limitadas”, agregó TASS, quien finalizó diciendo: “Es una vergüenza que en una publicación donde se supone se debería mostrar lo mejor de la capacidad investigadora del Banco Mundial se haga una utilización tan tendenciosa y selectiva de las evidencias. Una y otra vez no se hace sino citar fuentes que apoyan este programa de desregulación y liberalización haciendo caso omiso de quienes se refieren a un resultado diferente. Resulta en verdaderamente irónico que se haga tal abstracción de diversos estudios del Banco Mundial* donde se llega a conclusiones opuestas a las que se ha elegido exponer en el Informe sobre el desarrollo mundial de 2007”.

“El Banco Mundial debería adoptar un enfoque más abarcador con respecto al empleo juvenil, enfoque donde se debería prestar más atención a la igualdad de géneros. Con el fin de lograr trabajo decente para mayor cantidad de jóvenes, las políticas deberían concentrarse en cuatro cuestiones”, dijo Líder: “creando más trabajos decentes para los jóvenes; garantizando la calidad de los empleos nuevos y existentes; realzando la competencia, las calificaciones y el acceso a la educación; y mejorar la transición de la escuela al trabajo, como así también acortar el lapso que los jóvenes pasan sin trabajo. El Banco menciona competencia, calificaciones y etapa de transición pero hace caso omiso de la creación general de puestos de trabajo y, en realidad, socava la calidad de gran parte del trabajo”.

Informe Mundial sobre el Desarrollo, 2007: El desarrollo y la próxima generación

La CIOSL representa a 155 millones de trabajadores y trabajadoras de 241 organizaciones afiliadas, repartidas en 156 países y territorios: http://www.icftu.org. La CIOSL está asimismo asociada a la Agrupación Global Unions (Sindicatos Mundiales)

La CMT representa a 30 millones de trabajadores de todo el mundo.

* En el Informe sobre el desarrollo mundial, 2007 se cita un estudio donde se llega a la conclusión de que, en Brasil, el aumento de los salarios mínimos originó pérdida de puestos de trabajo. Sin embargo, no se menciona otro estudio reciente, presentado nada menos que en una conferencia del Banco Mundial, donde se llegaba a la conclusión de que, en Brasil, los aumentos del salario mínimo permitieron elevar los ingresos de los trabajadores pobres tanto de la economía formal como informal y que “no se observaron efectos negativos en el empleo en ninguno de esos dos sectores” (Sara Lemos, “Efectos del salario mínimo en un país en desarrollo”, Banco Mundial /Conferencia de IZA sobre Empleo y Desarrollo, Berlín, mayo de 2006, Pág. 21)

Además, se citan dos estudios que datan de hace varios años para demostrar la negativa repercusión en países de la OCDE de la legislación protectora del empleo. Sin embargo, en el Informe sobre el desarrollo mundial, 2007 se omite mencionar que en una reevaluación de su estrategia sobre los empleos, la misma OCDE puso recientemente en tela de juicio que una legislación protectora del empleo más débil origine un aumento del desempleo. Específicamente, con respecto a la juventud del sudeste de Europa, en un estudio del Banco Mundial no mencionado en el borrador del Informe sobre el desarrollo mundial, 2007 se indicaba que “no hay evidencias de que los jóvenes de los mercados laborales más desreglamentados obtengan mejores resultados” (Banco Mundial, Young People IN Short Eastern Europe: From Risk to Empowerment, 2005, pág. 72-73)

En el Informe sobre el desarrollo mundial, 2007 se opina de manera tan enérgica que los salarios mínimos son un mal no necesario que se olvida también toda repercusión negativa originada por el hecho de eliminar o reducir los salarios mínimos. Algunos de esos efectos negativos son: merma de los ingresos, aumento de los niveles de pobreza y exacerbación de las desigualdades entre trabajadores jóvenes y trabajadores de más edad (cuando solamente se bajan los salarios mínimos de los jóvenes) En una publicación del Banco Mundial sobre los mercados laborales de los países en transición de Europa central y oriental y de la Comunidad de Estados Independientes se mostró que los países con salarios mínimos relativamente altos tenían menor desigualdad de ingresos que los países con salarios mínimos inferiores o carentes de tales salarios (Banco Mundial, Enhancing Job Opportunities IN Eastern Europe and the Former Soviet Union, 2005, Pág. 16-17)

Las citas selectivas que se hacen en el Informe sobre el desarrollo mundial, 2007 abarcan inclusive otros informes anteriores. Se resume el Informe sobre el desarrollo mundial, 2006 sobre la igualdad y el desarrollo como una discusión sobre “porqué los gobiernos intervienen en el mercado laboral y cómo las políticas inadecuadas o mal concebidas pueden empeorar todavía más la falta de equidad y eficiencia”. Pero, en realidad, en el Informe sobre el desarrollo mundial, 2006 hay varias partes que se refieren a la importancia de la reglamentación laboral: “A diferencia de los mercados de muchas mercancías, los mercados laborales generalmente no son competitivos... Esto puede originar resultados injustos e ineficientes cuando los trabajadores tienen una posición débil de negociación”. En el Informe sobre el desarrollo mundial, 2006 se dice además que en los mercados privados, cuando éstos están librados a sí mismos, a menudo no se remunera debidamente a los trabajadores, las condiciones de trabajo son peligrosas, se discrimina a los grupos vulnerables y “no se protege debidamente a los trabajadores del riesgo de desempleo”. Se dice también que las intervenciones públicas apropiadas, es decir, la reglamentación del mercado laboral, “pueden mejorar los resultados del mercado y conducir a considerables logros en materia de equidad” (Informe sobre el desarrollo mundial, 2006, pág. 186).

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