Fuente: prensamercosur.com.ar
LA COMUNIDAD SUDAMERICANA, EN TÓNICA SOCIAL Y POLÍTICA
Preparatoria para el cónclave de diciembre en Bolivia
En Caracas se avanzó sobre la creación del Banco del Sur, a la vez que se criticó el neoliberalismo de los años noventa. El fortalecimiento político es clave.
Los doce países integrantes de la Comunidad Suramericana de Naciones (CSN) se reunieron en Caracas, en donde analizaron la institucionalidad, la identidad, y los avances sociales de sus pueblos. Pero lo más importante fue, y casi en consonancia con la reunión de ministros del Mercosur en Río de Janeiro, la posible creación de un Banco del Sur en la región.
Estas intenciones, claro está, tienen como fin principal la integración económica y política, históricamente conversada pero que en los hecho se manifiesta con una lentitud que impacienta.
Esta languidez tiene causas internas y externas, de estas últimas por ejemplo, la siempre tarea de Washington de atacar por debajo de la línea de flotación en las naciones para minar la integración. De las primeras, los signos políticos distintos de los presidentes de la región, que muchas veces hacen irreconciliables los indispensables consensos.
En Venezuela, uno de los principales impulsores de los procesos integratorios a nivel regional, la III Reunión de la Comisión Estratégica de Reflexión sobre el proceso de Integración Sudamericano discutió sobre la integración como mecanismo para impulsar la institucionalidad y la pluralidad de identidad en la región.
En este sentido, una de las participantes, la senadora argentina Cristina Fernández de Kirchner afirmó que "la región ha sido devastada por las prácticas neoliberales que se instalaron fundamentalmente en la década de los `90 en el marco del Consenso de Washington" y advirtió que "los resultados han sido una verdadera hecatombe social en Sudamérica".
La también Primera Dama de la nación austral destacó los “grandes liderazgos regionales orientados en una misma dirección", y agregó que éste un “excelente momento” para la integración regional y que el voto de sus pueblos les da la “obligación” de fortalecer política e institucionalmente a Sudamérica. Por ultimo la senadora dijo que una de las claves es superar las asimetrías económicas entre los países chicos y grandes.
Por su parte el ministro de Estado para la Integración y el Comercio Exterior venezolano, Gustavo Márquez, comentó que en el encuentro se hizo hincapié “en el tema social y en la conformación de instituciones”. Destacó además que la integración financiera estará planteada con la creación del Banco del Sur, para lograr una autonomía en el desarrollo de proyectos estructurales y de integración.
La Comunidad Suramericana de Naciones nació en Cusco, la antigua capital de los Incas en Perú, en diciembre de 2004, y fue concebida para lograr, producto del consenso, una identidad propia, con mayor alcance que los grupos subregionales vigentes, como el Mercado Común del Sur y la Comunidad Andina (CAN).
Cuatro son los pilares sobre los cuales reposa la construcción de la Comunidad Sudamericana de Naciones: la cooperación política, la integración comercial y complementación productiva, la integración energética, y la integración física.
En este contexto, en el cónclave se informó que la reunión un grupo de funcionarios de los países miembro están preparando un proyecto de Comunidad Suramericana que será discutido y liberado en la cumbre fijada para diciembre en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra.
Allí los temas a tratar no serán tanto las diferencias económicas y comerciales entre los países, sino especialmente los poliíticos; la voluntad de los gobiernos para ir limando las discrepancias de una región que parece estar dividida en dos mitades, de acuerdo al signo ideológico de los mandatarios.
La conformación de instituciones carácter político -como ya lo esta haciendo el Mercosur-, y en materia de energía – el Gasoducto del Sur, entre otros proyectos- serán claves para que la Comunidad Sudamericana de Naciones comience a ser una realidad.
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