El cemento, un sector con futuro concreto
Se recupera por la inversión pública y privada en la construcción. El mercado local está concentrado en dos empresas extranjeras.
La fórmula que explica el actual boom de la construcción en América latina puede resumirse como "viviendas + obras públicas". Esta sencilla combinación se traduce lógicamente, bajo un contexto económico que resulta favorable, en una mayor demanda de materiales. Un ejemplo de esto último sucede con el cemento en la Argentina. En 2005, los despachos aumentaron un 22% con respecto a 2004 y este año todavía siguen creciendo, reflejando el buen momento de la economía.
Los analistas aseguran que la tendencia se mantendrá para todo 2006. ¿El motivo? Simplemente seguirá utilizándose la fórmula que hasta ahora dio buenos resultados: "construcción residencial + obras públicas". De hecho, una parte del aumento del gasto del Estado en los últimos meses se originó en el segundo componente.
Un informe de Standard & Poor's agrega datos adicionales para tener en cuenta. "La industria de cemento en la Argentina presenta actualmente un alto nivel de capacidad ociosa que se suma al significativo grado de concentración e importantes barreras de entradas para nuevos jugadores que la caracterizaron históricamente".
Un mercado cerrado
La oferta de cemento se encuentra concentrada en dos participantes. Uno es Juan Minetti (su principal accionista pertenece al grupo suizo Holcim, el segundo mayor productor de cemento del mundo) y el otro Loma Negra (controlada por Camargo, quinto productor de cemento en Brasil). Ambas representan en forma conjunta más de un 80% de la producción total del país.
Las inversiones registradas durante la década del 90, sumado a niveles de actividad y volúmenes menores a los esperados, resultaron en un alto porcentaje de la capacidad instalada inutilizada que se ubica en un 65% de los 16,6 millones de toneladas de capacidad en 2005. Es por eso que la actual capacidad instalada del sector podría absorber incrementos adicionales en la demanda sin la necesidad de incurrir en significativas inversiones en el mediano plazo.
Dado que la demanda de cemento es relativamente inelástica a cambios en los precios (esto quiere decir que por más que el precio suba, se sigue demandando cemento a niveles similares), el favorable contexto sectorial en la Argentina permitió una recuperación de los precios desde 2003, luego de la caída de 2002 (65 dólares en 2005 desde 30 en 2002). Luego de la crisis (los despachos de cemento registraron una reducción de 13,2% en 2001 y un 29% en 2002), hubo un incremento del 25% de promedio en los últimos tres años, permitiéndoles a las compañías productoras de cemento recuperar el terreno perdido y superar en 2005 el máximo histórico alcanzado en 1999.
En los primeros tres meses de 2006, se observan también crecimientos generalizados en los despachos de todos los materiales, aunque principalmente en cemento (25%).Según IES Consultores, "el buen desempeño en este rubro, y en la mayoría de los materiales, ha impulsado una incipiente corriente de inversiones en el sector".
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