Newsletter Nº 3 – 23 de Mayo de 2006 - Año 1  


 Promoción del trabajo decente

La 16° Reunión Regional de la Organización Internacional del Trabajo para las Américas (OIT), realizada recientemente en Brasilia con la presencia de representantes gubernamentales, sindicales y de empresas de los países del continente, abordó como cuestión central la promoción del "trabajo decente", denominación dada por el organismo a aquellas labores que poseen una cierta calidad y un nivel digno de ingresos, además de permitir contar con protección social suficiente. Sobre la base de ese concepto se analizaron las políticas laborales cuya ejecución recomienda la OIT.

En América latina se estima que la población potencialmente activa se compone de 239 millones de personas. De ese conjunto, un promedio del 10% está desempleado y carece de protección social; el 47,3% cuenta con trabajo decente porque goza de protección social en tanto que el 33%, trabaja desprotegido. Si se suman los que componen este sector con los desocupados, son 103 millones los que no reciben beneficios sociales. Este es el mayor problema, puesto que no se trata solamente de reducir el porcentaje de desempleados, sino de acrecentar el número de quienes trabajan con la debida protección. A fin de que la realidad ingrata no aumente, en la reunión se recomendó un incremento sostenible del PBI del 5% anual durante un decenio.

Se advirtió, sin embargo, que el logro referido al PBI alcanzaría a cubrir las demandas laborales de las nuevas camadas que se van agregando al mercado laboral anualmente, pero no sería suficiente para disminuir el déficit de empleo en las condiciones deseables. Dos factores agravan las dificultades. El primero es que muchos de los desempleados se procuran un trabajo informal para subsistir ajeno a la protección social. En segundo lugar, están los inmigrantes que, en su búsqueda de empleo, aceptan cualquier posibilidad sin beneficio social alguno. Precisamente, son los inmigrantes también los más expuestos a caer en las formas inhumanas del trabajo esclavo o forzoso, explotación que comporta un delito grave que siempre reaparece por la urgencia de subsistir, por aislamiento o por deudas contraídas con el patrón.

Con respecto a la conquista de mejores ingresos, que cuentan al estimar la dignidad del trabajo, la OIT recomendó el mayor y mejor uso de la negociación colectiva, al tiempo que aconsejó, asimismo, la inclusión de la variable de la productividad como medio idóneo para negociar la movilidad salarial, una sugerencia de la que deberían tomar nota los actores sociales y el gobierno argentinos.

Entre las buenas noticias difundidas en la reunión internacional, debe señalarse la elevación de la tasa de actividad laboral femenina y la notable disminución del trabajo infantil en América latina que, para la población comprendida entre los 5 y los 14 años, bajó de un 16,1% al 5,1% entre los años 2000 y 2004, lo cual implica un beneficio actual y aún mayor para el futuro, porque habrá más jóvenes capacitados para tareas mejor calificadas.
www.lanacion.com.ar



® Copyright  2006 . El Casco Amarillo-UOCRA. Todos los derechos reservados