Fuente: Ismael Bermudez
UNA POLEMICA IMPOSITIVA CON TRASFONDO SOCIAL
La polémica en torno a la recaudación y la evasión impositiva ayudó a sacar a flote un tema que está en la “agenda social” del país: la distribución de los ingresos. Porque de esa polémica y de los argumentos de la AFIP surge que, mientras la actividad económica superó el máximo anterior de los 90, el consumo interno y los salarios siguen siendo inferiores a la marca de 1998, cuando se inició la recesión, pero también cuando el cuadro social haya estaba deteriorado por el incremento del desempleo, del trabajo en negro y la precariedad laboral.
Veamos lo que pasó. La recaudación tributaria nacional sigue marcando récords. El año pasado alcanzó el 24,8% del PBI cuando en 1998, fue del 19,3%. La diferencia – 5,5 puntos - se explica por la creación de nuevos impuestos – retenciones a las exportaciones y a los débitos y créditos bancarios, que representan 4,1% del PBI- y al incremento de cobro de Ganancias.
Sin embargo, tanto en IVA como en las contribuciones a la Seguridad Social se recaudó, en términos de PBI, menos que en 1998, a pesar de que se mantuvo la alícuota del IVA, hubo un pequeño incremento en Seguridad Social y un mayor blanqueo de trabajadores y nivel de ocupación. EL IVA se redujo de 6,98 a 6,92% y Seguridad Social de 5,99 a 5,35%. Lo interesante es por qué pasó eso:
- El IVA grava el consumo. “Y como se redujo la participación del consumo en el PBI, aunque la recaudación del IVA aumenta, decrece con relación al tamaño de la economía”, argumentan los técnicos de la AFIP..
- Con la Seguridad Social pasa lo mismo. Las llamadas cargas sociales gravan la masa salarial y “como la participación del salario en el ingreso total fue menor en 2005 que en 1998, la relación con el PBI disminuye”, también explican en la AFIP.
Así, si bien en términos fiscales, de la menor recaudación de esos tributos en términos del PBI no puede deducirse que haya mayor evasión, en términos sociales la polémica muestra la disparidad en materia de reparto de la riqueza. Al analizar las cuentas provinciales, el último Informe de Inflación del Banco Central admite que “en términos del Producto, las erogaciones en salarios se encuentran algo por debajo del promedio registrado entre 1993 y 2001”, mientras los salarios públicos bajaron del 2,4 al 2,1% del PBI.
Conclusión: La torta se agrandó, pero se achicó el pedazo que fue al consumo doméstico y a los trabajadores.
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