Fuente: clarin
MOYANO LLEVÓ A KIRCHNER LA PRESIÓN DE LA CGT POR EL SALARIO MÍNIMO
Se reunió con el Presidente en la Casa Rosada. Después, el camionero reiteró que para la CGT el mínimo debe estar "sobre la línea de la pobreza", de 857 pesos. Y criticó duro a los empresarios.
Sólo unas horas antes del inicio formal de las negociaciones en el Consejo del Salario, Hugo Moyano llevó ayer la presión sindical hasta la Casa Rosada y se reunió durante media hora con Néstor Kirchner. Al término del encuentro, el camionero insistió en que, para la CGT, el salario mínimo debe estar "sobre la línea de la pobreza", de 857 pesos.
Un día antes, los sindicalistas se habían puesto duros al rechazar la propuesta empresarial de fijar el salario mínimo en 750 pesos. Tampoco habían aceptado la oferta de que la suba fuera gradual y diferenciada por regiones. De hecho, ayer mantuvieron la posición en la reunión de la Comisión del Salario del Consejo, por lo que no se logró llegar a un acuerdo.
En ese contexto, la visita de Moyano a Gobierno generó gran expectativa. En la CGT ya habían dejado trascender que, en caso de que no se alcance un consenso, esperan que el Gobierno termine jugando a su favor en la pulseada con los empresarios.
Tanto en el Gobierno como en la central sindical intentaron minimizar el encuentro entre el camionero y el Presidente. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se limitó a decir que no había recibido a Moyano y que no sabía con quién había estado el jefe de la CGT. El despacho de Fernández está pegado al de Kirchner.
Los voceros sindicales, en tanto, afirmaron que Moyano había concurrido a la Casa Rosada para hablar con el Presidente "temas relacionados con su sindicato". En ese sentido, mencionaron el conflicto que mantienen los camioneros con la transportadora de cereales Cargill.
Otras versiones, incluso, señalaron que el encuentro se habría producido a raíz de un supuesto enojo del Presidente por el respaldo que le había brindado el martes Moyano a Raúl Castells. A partir de una protesta del líder piquetero, Moyano se comprometió a marchar junto a Castells para reclamar un aumento para los jubilados.
Por lo pronto, Moyano no participó ayer por la tarde de la reunión de la Comisión del Salario. Después del encuentro con Kirchner, partió rumbo a Rosario para participar de un homenaje a Eva Perón en un nuevo aniversario de su fallecimiento. Allí, reiteró que la CGT "mantiene la misma postura desde el principio: El salario debe estar sobre la línea de la pobreza".
Cuando los periodistas le preguntaron qué opinaba sobre la resistencia de los empresarios, el camionero aprovechó para golpear duro: "Cuando en el 2000 se votó la ley bochornosa y de soborno, ellos se quedaron calladitos. Cuando la dictadura militar arrasó con toda la legislación laboral, también se quedaron calladitos. Entonces, ahora que vuelvan a quedarse calladitos porque lo que estamos haciendo es recuperar los derechos perdidos del trabajador".
Hasta el momento, y mientras los empresarios y sindicalistas ya anticiparon sus posiciones, el Gobierno sólo se limitó a escuchar. Ayer, ningún funcionario del Ministerio de Trabajo aceptó responder las consultas de este diario.
El plenario del Consejo del Salario que se reunirá esta tarde está integrado por 16 representantes empresarios y 16 del sector sindical. El ministro Carlos Tomada ocupará la presidencia. Si al término de dos sesiones ninguna de las posiciones alcanza una mayoría de dos tercios, la ley establece que será el presidente quien "laudará respecto de los puntos en controversia". En ese caso, el ministro no podrá permanecer en silencio. |