AUSENCIA DE UNA POLÍTICA COMÚN DEL ESTADO EN MATERIA SOCIAL E IMPOSITIVA
Por una decisión de Rentas de la Provincia de Buenos Aires 400.000 jubilados con haberes inferiores a 500 pesos mensuales dejarán de pagar el impuesto inmobiliario si la propiedad de vivienda única tiene una valuación inferior a los 180.000 pesos. El argumento es que, aunque poseen una propiedad, conseguida por el ahorro de toda una vida activa, reciben un ingreso mensual que linda la pobreza.
Sin embargo, esos propietarios están alcanzados por el “impuesto a la riqueza” ya que Bienes Personales grava los inmuebles que superan los 102.300 pesos. Así, por una propiedad de 180.000 pesos, el impuesto a la riqueza ronda los 400 pesos anuales: casi un aguinaldo entero.
Así, para la Provincia de Buenos Aires esos 400.000 jubilados son pobres. Y para el Gobierno Nacional, una parte – los que tienen propiedades entre 102.300 y 180.000 pesos- son ricos.
Este ejemplo es uno de los tantos que pone al descubierto la ausencia de una política común del Estado en materia social e impositiva.
Pero las contradicciones tributarias no se detienen aquí. Si alguien tiene una única propiedad que compró en 2001 en 100.000 pesos (o dólares) no está alcanzado por el impuesto a los Bienes Personales, que afecta a quienes tienen un patrimonio superior a 102.300 pesos En cambio, si en 2005 compró un departamento de 2 ambientes, que pagó 45.000 dólares o 130.500 pesos, tiene que pagar 141 pesos.
O sea, aunque tiene inmueble de menor valor en la moneda de referencia de las propiedades, el segundo paga el impuesto, mientras que el primero no lo paga cuando su departamento es más caro.
Esto se produce porque el valor de los bienes fue subiendo en pesos por los mayores costos, la devaluación, la mayor demanda y la presión inflacionaria general, mientras el monto base a partir del cual se debe pagar el impuesto a los bienes personal se mantiene en 102.300 pesos, sin actualización.
Entonces, por la inflación cada vez más gente estará alcanzado por el impuesto a la riqueza y los que ya los están pagando, pagan más aunque el valor de sus bienes en términos reales sea inferior al que tenía antes de la devaluación.
|