Fuente: Ismael Bermudez
Pérdida de poder adquisitivo y de participación en los
ingresos nacionales
Los ingresos de los que trabajan deberían tener una mejora real del 13% para que se equiparen a lo que subieron los precios desde la devaluación Y para acompañar el aumento de la productividad, habría que agregar otra mejora del 4%.
Esta conclusión surge de los datos del INDEC, del primer trimestre de 2006. Las cifras oficiales marcan que los 14 millones que trabajan, como obreros, cuentapropistas, profesionales o son patrones, ganan en promedio 911 pesos por mes. Antes de la devaluación, los 11,6 millones de ocupados ganaban en promedio 575 pesos.
Surge entonces que el ingreso medio tuvo una mejora del 58,4% cuando en el mismo período la inflación minorista fue del 79,2%. Así, incorporando las últimas mejoras, el poder de compra de los que tienen trabajo, en promedio, es menor al del momento previo al derrumbe de la convertibilidad.
¿Qué pasó con la participación de los que trabajan en el ingreso total?
Si se agrega a la suba del ingreso nominal, el 20% de la mayor ocupación laboral, el ingreso total de los ocupados tuvo un incremento del 90%.
Entre tanto, después de la crisis, la economía se recuperó y en el primer trimestre de este año, sumando la inflación, el PBI fue un 115% superior al de igual trimestre de 2001.
Las conclusiones que se desprenden de aquí son al menos dos:
- Como los precios subieron más que los ingresos, en promedio, los que trabajan siguen con un menor poder adquisitivo.
- La participación de los ocupados en la “torta” nacional sigue siendo menor a la del 2001, uno de los registros más bajos de los últimos 30 años. (ver cuadro abajo)
Lógicamente, todo esto sucede incluyendo dentro de los ocupados a los profesionales, patrones y al personal jerárquico que, después de la crisis, volvieron a mejorar sus ingresos laborales ( y sobre todo los financieros con la suba del precio de las acciones, bonos o propiedades ).
Si consideráramos solo a los empleados y obreros, seguramente el panorama sería más negativo tanto en pérdida de poder de compra como de participación en los ingresos. Y si comparamos con los sectores que más crecieron, tanto en precios como en actividad, la construcción se destacaría por el fuerte aumento de la rentabilidad empresaria.
Según el CEPED (Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo ) de la Universidad de Buenos Aires, la participación de los asalariados en el ingreso nacional era en 2001 del 32%. Tocó fondo por la crisis en 2003, con el 22,9% y se estima que ahora llegaría al 25%. Así, la recuperación actual está todavía muy lejos de revertir lo perdido por la crisis.
Participación de la masa salarial en el PBI |
a precios de mercado |
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masa salarial en % |
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1993 |
40,14 |
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1994 |
37,96 |
1995 |
36,78 |
1996 |
31,19 |
1997 |
31,09 |
1998 |
32,56 |
1999 |
33,49 |
2000 |
31,94 |
2001 |
32,05 |
2002 |
25,44 |
2003 |
22,9 |
2004 |
23,87 |
2005 |
25 (*) |
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fuente: CEPED, Facultad de Ciencias Económicas, UBA |
(*) estimado |
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