Fuente: clarín
LAS PROYECCIONES DE LOS ECONOMISTAS PARA LO QUE RESTA DE 2006
Diez claves que definen la economía argentina en el segundo semestre
El pronóstico de 8% de crecimiento se mantiene, a pesar de la volatilidad externa. En el corto plazo, los analistas advierten sobre los precios, el gasto y la energía.
Decir que no se pueden jugar números decimales a la quiniela, porque el 1,2 era tentador. Ese es el porcentaje que cayeron en el primer semestre, con respecto al mismo período del año pasado, el ritmo de crecimiento (del 9,2% al 8%) y la inflación (del 6,1% al 4,9% acumulado).
Para la segunda mitad del año, los economistas casi no alteraron sus proyecciones por la mayor volatilidad global: el PBI crecerá un 7,9% en todo el 2006. Y definen una agenda de temas "calientes" a monitorear en el corto plazo, que incluye la inflación, el gasto público y la energía, además del impacto de un eventual empeoramiento del clima financiero externo.
Indicadores líderes
Hay una serie de variables que suelen anticipar el ciclo económico en el corto plazo. En la Argentina, los analistas miran particularmente, como "indicadores líderes", a lo que sucede con los despachos de cemento, los permisos para la construcción, las expectativas de los consumidores y el crédito al sector privado no financiero. "Todas estas series continúan robustas, lo cual hace prever que el crecimiento continuará en los próximos seis meses", dice el economista Mariano Lamothe, de Abeceb.com.
Inversión, "la variable"
Para los economistas, el nivel de inversión es una variable central a seguir en los próximos meses. "Los determinantes de la inversión en el corto plazo son positivos, aunque menos que el año previo: la expansión de la demanda (consumo) será menor y la rentabilidad —aunque todavía alta— ha sufrido de la mano de la recomposición salarial, el incremento de materias primas e insumos básicos, los incrementos de tarifas mayoristas (gas y electricidad) y por el impacto de los acuerdos de precios", dice Luciano Laspina, de la consultora Macrovisión.
De todas formas, aun con un aumento de la inversión menor al del 22% del año pasado, como porcentaje del PBI la variable superaría el récord de la convertibilidad y sería el valor relativo más alto desde fines de la década del 70. "Se trata de un nivel nada despreciable", remarcó Bernardo Kosacoff, director de la Cepal Argentina, durante un reciente encuentro organizado por IDEA.
La restricción energética
Cuando se los consulta por algún factor que pueda alterar el ritmo de crecimiento de los últimos cuatro años en el corto plazo, la mayoría de los economistas aluden a la restricción energética.
En este campo, las diferencias de opinión tienen que ver con los tiempos. Hay analistas (tanto ortodoxos como heterodoxos) que opinan que la cuestión energética ya está limitando decisiones de inversión de envergadura. Para Ricardo Delgado, de Ecolatina, "es sin duda un problema de agenda, pero no se trata de una cuestión que perturbe el crecimiento del segundo semestre; en este aspecto tenemos bastante suerte, porque el invierno pinta benévolo".
"La percepción es que es una debilidad estructural, pero no una limitante del aumento de la actividad que ya haya salido a la superficie", coincide Vladimir Werning, economista para América latina del banco de inversión J.P. Morgan.
Exportaciones
Como consecuencia de la baja en el precio de las commodities y de una demanda global menos pujante, los economistas esperan que la tasa de crecimiento de las exportaciones se reduzca algunos puntos en el segundo semestre del año. En la consultora Macrovisión, por caso, estiman que pasará del 16% de crecimiento interanual al 12% interanual.
La dinámica de precios
Ya nadie habla de un 15%: el promedio de los pronósticos relevados por el BCRA entre economistas marca un aumento de precios del 11% para todo el 2006. Sin embargo, tampoco hay una desaceleración de precios a la vista. Desde Felisa Miceli hasta Miguel Angel Broda han dicho que una inflación de dos dígitos puede seguir por dos años más, un nivel alto en la comparación internacional.
El debate por el gasto público
Luego del buen dato de mayo, en el que el gasto público creció a la misma tasa que la recaudación, los economistas se preguntan si se tratará de una excepción o de una tendencia a un mayor control fiscal en el segundo semestre. Las dudas pasan por los aumentos salariales del sector público y el inicio de la carrera electoral. El punto más crítico es el de las finanzas provinciales: las gobernaciones tienen una mayor proporción de salarios sobre gasto que el Gobierno central. "Las provincias están complicadas", dice Miguel Kiguel. Por eso la lupa de los analistas está puesta en el resultado primario de las provincias, que se viene reduciendo al 50% anual: el superávit pasó de 1,4% del PBI en 2004 al 0,7% en 2005 y este año sería del 0,3%. "Si bien el resultado primario seguirá siendo este año positivo, el ahorro financiero sería nulo", dicen en Economía & Regiones.
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