| Fuente: www.wto.org
OMC: ‘Ahora estamos en crisis’. El Director General tratará de acabar con el estancamiento
Los Ministros no han logrado superar sus diferencias con respecto a las “modalidades” o acuerdos modelo que son necesarios para compilar recortes detallados de los aranceles y las subvenciones a la agricultura, y los Miembros han solicitado al Director General Pascal Lamy que intente lograr una fórmula conciliatoria “lo antes posible”. Los Miembros también compartieron su evaluación de que las negociaciones están ahora en crisis.
El 1º de julio de 2006, una reunión formal del Comité de Negociaciones Comerciales, en que participan todos los Miembros de la OMC, puso fin a casi tres días de debates entre un grupo representativo de Ministros. No se lograron progresos en la tarea de acortar las diferencias con respecto a las fórmulas de reducción de los aranceles y las subvenciones, las diversas flexibilidades y otras disciplinas que deberían figurar en las “modalidades”.
Los Miembros convinieron en que el Sr. Lamy celebrara consultas intensas y amplias con los Miembros con el objetivo de establecer con urgencia las modalidades (el término utilizado en varias ocasiones fue “facilitar” y actuar como “catalizador”). El Sr. Lamy convino con los Miembros en que ellos seguirían siendo los principales actores, y en que los principios seguirían siendo la “acumulación progresiva” (aportaciones de los Miembros, no procedentes de arriba), la transparencia y la no exclusión. Las consultas se basarán en los proyectos de texto relativos a la agricultura y al acceso a los mercados para los productos no agrícolas. El Director General presentará un informe a los Miembros lo antes posible.
En sus declaraciones, los Miembros afirmaron que seguían comprometidos a concluir la Ronda antes de fin de año.
Las “modalidades” son necesarias para que los países puedan consignar en listas sus nuevos compromisos de reducción de los aranceles respecto de miles de productos y de recorte de las subvenciones agrícolas. Esto figurará en documentos denominados “Listas”, que ocuparán cientos de páginas por país y decenas de miles de páginas para todos los Miembros. Harán falta varios meses para que los Miembros confeccionen sus listas y los demás Miembros las sometan a examen y posiblemente a negociación.
“No me iré por las ramas”, dijo el Sr. Lamy a los delegados en una reunión informal que precedió a la reunión formal. “Estamos en crisis. Estamos lejos de la convergencia necesaria para poder establecer las modalidades para la agricultura y el AMNA [acceso a los mercados para los productos no agrícolas], pese al trabajo intenso de todos.”
Hizo saber que desde la reunión informal de 30 de junio había continuado las consultas con delegaciones, con coaliciones y con el grupo de los seis actores fundamentales, conocido como el G-6 (Australia, el Brasil, los Estados Unidos, la India, el Japón y la UE).
“Sin embargo, el temor que expresé ayer ante ustedes de que era posible que no hubiera verdaderas negociaciones parece haberse materializado. Esto es grave, no sólo para las negociaciones sobre la agricultura y los aranceles industriales sino también, evidentemente, para toda la Ronda, si deseamos que termine para fin de año”.
No todas las noticias son malas. El Sr. Lamy dijo que no había visto acrimonia en sus consultas. Y “nadie ... parece dispuesto a darse por vencido. Todos siguen decididos a concluir la Ronda este año. Todo el mundo acepta este plazo. Lo que ahora se nos plantea es entonces la manera de hacer frente a esta situación”.
Diplomacia itinerante, contactos de alto nivel, utilización de las comunicaciones modernas, ensayos de cifras, eso es lo que aguarda al Director General, dijo durante una conferencia de prensa celebrada a continuación. Las diferencias no son irreconciliables y a pesar de la crisis no ha cundido el pánico, añadió.
Se le preguntó acerca del calendario, a lo que el Sr. Lamy respondió que acababa de recibir el mandato y que reflexionaría sobre la manera de proceder. “Yo tengo prisa y si los miembros del G-6 también la tienen, tanto mejor”, dijo a los periodistas.
A la pregunta de si elaboraría un proyecto de texto, respondió que ya había texto suficiente sobre la mesa: lo que se necesitaba eran cifras.
Comentarios de los Miembros
Tanto en la reunión informal como en la formal, los Miembros apoyaron la propuesta de que el Director General actuara como mediador; algunos subrayaron que el proceso debía partir del enfoque de “acumulación progresiva”, ser transparente e inclusivo y basarse en los proyectos de los Presidentes.
Algunos subrayaron la necesidad de que los actores principales, en particular el G-6, dieran muestras de liderazgo avanzando hacia el consenso en primer lugar. Varios afirmaron que habían venido a Ginebra dispuestos a negociar y estaban decepcionados porque los actores principales no habían variado sus posiciones.
Otros insistieron en que las consultas no debían centrarse únicamente en el G-6, y en que había que cubrir todas las cuestiones importantes, no sólo el “triángulo” acceso a los mercados y ayuda interna en la agricultura y acceso a los mercados para los productos industriales.
Muchos países destacaron las cuestiones que les preocupaban más, desde el deseo de lograr un resultado ambicioso hasta un acuerdo que contuviera flexibilidad para los vulnerables. En cualquier caso, esos Miembros dijeron que sus objetivos eran “el desarrollo”.
Un país en desarrollo dijo que el estancamiento se debía en parte a la divergencia de opiniones con respecto al propio significado de “desarrollo”. Algunos estiman que el comercio provoca el cierre de fábricas y la pérdida de empleo para los trabajadores, mientras que otros lo consideran como el motor del crecimiento, observó este país.
Algunos adujeron que, pese al estancamiento, las diferencias eran lo suficientemente pequeñas como para poder alcanzar un acuerdo.
|