Newsletter Nº16– 29 de Junio de 2006 - Año 1    


Fuente: La Nación

LA CONSTRUCCIÓN AVANZÓ UN 23,9%

Es el crecimiento registrado en mayo respecto de un año atrás; el sector tiene 332.000 trabajadores, casi 26% más que en 2005
   
Firme como un edificio bien cimentado, la actividad de la construcción siguió mostrando en mayo su ritmo ascendente, con un alza de un 2% respecto de abril y de un 23,9% con relación a igual mes de 2005 (según índices corregidos por estacionalidad). El crecimiento, según algunos analistas, se explica en mayor medida por obras destinadas al segmento poblacional de alto poder adquisitivo y por el avance de proyectos de infraestructura en el sector público. El acceso de la clase media a la vivienda, en cambio, no es un camino fácil, dada la brecha entre los precios dolarizados de las propiedades y los salarios, que si bien recuperan terreno no alcanzan ni están en vías de alcanzar valores similares en dólares a los de la convertibilidad.

Según los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en el período de enero a mayo la actividad tuvo un crecimiento de un 20,3% en comparación con ese lapso de 2005. El índice con base 100 en 1997 se ubicó así en 129 puntos, el más elevado desde 1993, cuando el Indec comenzó la serie.

Por su parte, el informe mensual de coyuntura del Instituto de Estadística y Registro de la Construcción (Ieric) señala que en abril las dotaciones de personal en el sector se incrementaron un 2,4% con respecto a marzo, con 332.000 trabajadores registrados. Por cada 100 ocupados que había en abril de 2005 hoy hay casi 26 más.

Al ser consultadas por el Indec sobre las perspectivas para este mes, las constructoras relacionadas con la obra pública fueron las más optimistas: un 34,7% dijo esperar mayor actividad, mientras que entre las que se concentran en proyectos privados un 18,2% tiene buenas expectativas.

Entre abril y mayo, el segmento con mayor crecimiento fue el de construcciones petroleras, seguido por el de obras viales y el de edificios concretados por privados que no tienen por destino la vivienda.

Los datos muestran un aumento en los despachos de cemento de un 8,1% respecto de abril y de un 28,3% en relación con mayo de 2005, en tanto que la demanda de ladrillos huecos subió un 21,1 y un 60,1%, respectivamente.

Según observó el economista Orlando Ferreres, la cantidad de cemento despachado (en mayo fueron 750.000 toneladas) se ubica en niveles similares a los de 1980 y 1998, pero con una población mayor, lo que permite pensar en un margen de crecimiento. "Es difícil prever un techo porque la infraestructura es pobre" y la cantidad de viviendas muestra un déficit, consideró. Destacó que el mercado del crédito hipotecario es pequeño, mientras que la posibilidad para la clase media de acceder a bienes inmuebles pasa por lograr financiamiento de largo plazo y accesible.

Federico Ortiz Picasso, coordinador de la Asociación Construya, evaluó que el alza de la actividad está muy concentrada en obras destinadas a la población de alto poder adquisitivo que, en gran medida, compran para invertir. No se trata sólo de argentinos, sino también de extranjeros.

Especificó que en el otro extremo de esas obras el impulso a viviendas sociales también hace su aporte. "Para el sector medio es difícil entrar en el mercado", según analizó.

Sin embargo, Carlos Wagner, reelegido ayer presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), observa que el crecimiento de la actividad comenzó a mostrar una generalización en los diferentes segmentos de la sociedad.

"Durante este año, la demanda va a seguir muy sostenida; el sector se mueve con contratos de largo plazo y sigue el crecimiento de los permisos de obra", advirtió.

Según los analistas, el interior sigue mostrándose dinámico, sobre todo en zonas de cultivo de soja. "Son productores que, además de construir en sus provincias, muchas veces invierten en propiedades para sus hijos en la Capital", analizaron.

 

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