Newsletter Nº14– 23 de Junio de 2006 - Año 1    


www.clarin.com

MERCADOS ALTERADOS

Cómo afecta a la Argentina el nuevo escenario internacional

EE.UU. subió la tasa y sufrieron los mercados financieros y algunas commodities. El país parece quedar al margen de las peores consecuencias.

Hace un mes que el mundo financiero está nervioso, las bolsas se desploman y la desconfianza se propaga. En la Argentina, fuera del ámbito bursátil, el impacto de las subas y bajas en las últimas semanas aún no se siente. Los especialistas creen que no volverá a ocurrir una crisis como esas que estuvieron maltratando a los argentinos durante tanto tiempo. Pero algún tipo de impacto sobre la economía podrá haber en el mediano plazo.

Para los analistas se desprenden dos conclusiones de las idas y vueltas que tuvieron los mercados de todo el mundo en las últimas semanas. Primero, que los países emergentes ya no son más los niños mimados de 2006 (como se especulaba a principios de año). Segundo, que lo que pase a futuro en la Argentina (y en el mundo) depende más que nunca de lo que suceda con la economía más grande del mundo: Estados Unidos. Ahí habrá que mirar.

Días negros

La Bolsa le tapó la boca a más de uno cuando después de largas jornadas de caídas consecutivas comenzó a repuntar. Y viceversa. Pero lo que sucedió en las últimas semanas no es para dejarlo pasar así nomás. Por ejemplo:

«, La Bolsa de Buenos Aires llegó a perder lo que había ganado en todo el año. Lo mismo sucedió en Wall Street.

«, En Buenos Aires la Bolsa registró en un día la mayor caída desde noviembre de 2004.

«, El riesgo país que en mayo estaba cerca de los 300 puntos básicos, se encuentra ahora alrededor de los 380.

«, La Bolsa de México registró en un sólo día la mayor caída desde septiembre de 2002.

«, La Bolsa de Tokio tuvo su mayor disminución desde los ataques a las Torres Gemelas.

A diferencia de las crisis que sucedieron en los noventa —caso México en 1995, Rusia 1998 o la Argentina 2001- la chispa que provocó la huída de capitales esta vez no se produjo en los emergentes. Para Sebastián Briozzo, de Standard and Poor's, lo que está sucediendo es un reajuste en estos mercados. "Los inversores consideraron que estaban muy expuestos en estos países y su salida en masa causó que las cotizaciones en todos los mercados del mundo sintieran el efecto. Entonces, cayeron las acciones de los emergentes, sus bonos y el valor de sus monedas. Las materias primas también fueron castigadas, siendo el oro y el cobre los que tuvieron la mayor baja".

Bueno y malo

En medio de este contexto de derrumbe a nivel mundial, el dato positivo es que la Argentina parece estar resguardada frente a este tipo de turbulencias. Los economistas, desde los liberales hasta los intervencionistas, coinciden en que la macroeconomía es robusta tanto en la región como en el país. "El impacto de esta volatilidad en los activos se espera que sea moderada, de hecho esperamos que América latina crezca más que el año pasado", dice Gustavo Cañonero, economista jefe de Deutsche Bank.

"Acá lo que importan son los fundamentos de la economía, y estos siguen sólidos. Hay buenas alternativas de inversión", comenta Francisco Prack, economista del Grupo SBS, quién pone énfasis en que las principales variables de la economía local siguen siendo robustas.

¿Por parece que la Argentina estpa casi blindada?. En primer lugar, según Ecolatina las necesidades de financiamiento para 2006 equivalen al 1,3% del PBI y para el año que viene serán 0,9%. Por lo tanto la economía no estará afectada por una suba de las tasas internacionales. Segundo, hoy la Argentina se encuentra más protegida porque tiene tanto ahorro fiscal como comercial. Un tercer elemento para destacar es que el tipo de cambio alto y flexible actual, le permite al país no estar atado a ninguna rigidez como por ejemplo, fue la Convertibilidad. Cuarto elemento a favor, las reservas superaron los 24.000 millones de dólares y el compromiso de las autoridades del Central es continuar con esa política.

El quinto punto a favor, son los precios de las materias primas (principalmente la soja) que hasta al momento se mantuvieron al margen de las caídas.

El derrumbe de los emergentes podría tener, sin embargo, dos efectos negativos para la Argentina. En primer lugar, podría producirse una disminución en los flujos de capitales a las economías en desarrollo. El país se vería directamente afectado si la liquidez global disminuye. En segundo lugar, la depreciación de la moneda brasileña con respecto al dólar podría sumar unos puntos de inflación en el país vecino y que su Banco Central deje de bajar las tasas como lo viene haciendo últimamente. La economía brasileña podría entonces desacelerarse.

Más volatilidad

El ex secretario de Financiamiento, Miguel Kiguel, cree que algún efecto negativo sobre la Argentina habrá. Esta vez no ocurrirá una corrida bancaria, ni una crisis sobre el sector financiero como lo que sucedió en 2001. El impacto vendrá más bien por el lado del nivel de actividad. La Argentina está integrada al mundo. No se podrá desligar de una desaceleración de la economía mundial y una caída en el precio de las materias primas.

Para el director del departamento de Economía del IAE, Juan Llach, el ajuste del rojo comercial de Estados Unidos podría desembocar en un enfriamiento de la actividad mundial. Este ajuste no resultará inocuo para la Argentina, porque reducirá el precio de los activos y el nivel de actividad.

Lo que vaya a suceder con la economía mundial está supeditado a la marcha de Estados Unidos. En este momento todas las miradas apuntan al presidente de la Reserva Federal (el Banco Central de Estados Unidos), Ben Bernanke, y lo que vaya decidir el 29 de junio cuando se reúna el Comité de Política Monetaria de la Fed. Allí determinará si se sube la tasa medio punto (según Kiguel la suba podría ser de un punto). Si considera que la economía crece a buen ritmo y la inflación es una amenaza, entonces subirá la tasa para que aumente el costo del dinero para buscar enfríar la economía.

Pero si observa signos de desaceleración, entonces no se subirá las tasas por miedo a que el nivel de actividad caiga abruptamente y sumerja a la economía en una recesión. La mayoría de los inversores piensa que se impondrá el primer escenario (la economía de Estados Unidos crece fuerte y entonces es necesario que no se recaliente). Una tasa más alta en Estados Unidos, atraerá más fondos a invertir allí en detrimento de los países emergentes.

Para la Fed comienza una nueva etapa. Se trata de desmantelar una política monetaria que fue anticipada en el último tiempo porque había mayor margen de maniobra. Por su parte, el Banco Central Europeo luego de dos años y medio, aumentó las tasas en diciembre del año pasado y en el último febrero llevándola de 2% a 2,5%. Y el Banco de Japón anunció que saldrá de la tasa nominal cero. Toda esta situación genera incertidumbre en el mercado y provoca entonces esta serie de caídas. Por un lado están los optimistas (dicen se trata de una corrección) y por el otro los pesimistas (la economía mundial se desacelerará fuertemente). La visión intermedia indica que la economía global crecerá menos, habrá más inflación y el dinero será más caro. Todo muy lejos de provocar un crack mundial.

 

® Copyright  2006 . El Casco Amarillo-UOCRA. Todos los derechos reservados