Fuente: crónica
"LA INCLUSIÓN SOCIAL DEBE SER MEDIANTE EMPLEO"
El subsecretario de Políticas de Empleo del Ministerio de Trabajo, Daniel Hernández, ratificó esta mañana la decisión del gobierno nacional de "dar una vuelta de página" a la política de planes sociales implementada para paliar la crisis desatada a fines de 2001.
El funcionario manifestó su confianza en que el uso clientelar que en algún tiempo se hizo de la ayuda, quedará superado a partir de la "madurez institucional" lograda en los últimos años.
Hernández participó hoy en Rosario, junto con dos ejecutivos de empresas, de un panel que abordó el tema "La educación para el empleo. Empleo para la competitividad", dentro del Precoloquio Centro organizado por el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (Idea).
El subsecretario compartió el panel con los presidentes de las filiales locales de la automotriz japonesa Toyota, Aníbal Borderes, y la fabricante de software estadounidense Oracle, Alejandro de León.
"Hay una decisión del Gobierno de dar una vuelta de página en los planes sociales", dijo el funcionario, tras lo cual manifestó su confianza en que "hay una madurez institucional para evitar los riesgos de un uso clientelar a nivel municipal" de las ayudas destinadas a los sectores de menores recursos.
Hernández resaltó la función de la educación como generadora de empleo calificado, y aseguró que a su ministerio no le sirve el empleo precario de cara al futuro, debido a que "desalienta" las expectativas de inclusión de la población.
"La inclusión social debe ser a través del empleo; no cualquier empleo; el empleo debe ser formador, productivo", remarcó.
El funcionario se manifestó a favor de "fortalecer al Estado" en la puesta en marcha de planes de formación y perfeccionamiento, y lograr "coordinación y coherencia intersectorial", de manera que exista un objetivo común y no emprendimientos dispersos dentro del ámbito oficial.
En relación con las consecuencias de la crisis de fines de 2001, Hernández dijo que la actual gestión deja para el futuro "un margen para soñar", con la posibilidad concreta de que los planes de ayuda del pasado pasen a ser programas de formación para la inclusión de los actuales desocupados.
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