El viernes 5 de junio, en el marco de la 98º Conferencia de la OIT, se celebró la reunión de las trabajadoras y trabajadores representantes de 76 organizaciones de América Latina y El Caribe, convocados por los miembros del Consejo de Administración, Compañeros Gerardo Martínez, Julio Roberto Esguerra, Hilda Anderson y J. De Benedetti, y por la Central Sindical de las Américas CSA, representada por el Compañero Víctor Báez. También se encontraba en el panel, el representantes de la Federación Sindical Internacional, Compañero Valentín Pacho.
En la apertura, Gerardo Martínez resaltó la importancia de reunir a las y los compañeros representantes de nuestra región y relató algunas de las actividades y decisiones que se han tomado en el Consejo de Administración, y los compañeros Julio Roberto Esguerra, Hilda Anderson y Arnaldo Benedetti quienes también presentaron los informes de las tareas desarrolladas al frente de sus responsabilidades como representantes de los trabajadores de América Latina.
El Compañero Víctor Báez se refirió a la crisis y a la visión que tiene la CSA para enfrentar los retos de la crisis y su impacto en el mundo del trabajo. A los más de 80 compañeros se sumaron los representantes de ACTRAV: por Lima con Carmen Benitez, por Turín compañero Jesús García Jiménez y por Ginebra con Hilda Sánchez, a quien Gerardo Martínez agradeció el apoyo dado durante las reuniones del Consejo de Administración. Seguidamente, las delegadas y delegados se expresaron en temas centrales, tales como el funcionamiento de las Comisiones de la Conferencia y la crisis desde las realidades nacionales. Se entregaron materiales elaborados por las centrales y el Co. Iván González difundió un documento de la CSA: "Una lectura desde la CSA sobre las recomendaciones de la Comisión Stiglitz ".
Las delegadas y delegados afirmaron que la crisis es del sistema capitalista y las salidas, que hasta ahora se han planteado, siguen siendo en el marco del modelo neoliberal, por lo que las iniciativas de los/as trabajadores/as deben hacerle frente de manera unitaria a las intenciones de gobiernos y empleadores que pretenden que la OIT legitime dicha estrategia. Se explicitó entonces que el enfoque que la OIT debe adoptar es la estrategia de superación de la crisis, centrada en políticas de recuperación del empleo y en la promoción y defensa de la seguridad social, partiendo del consenso existente que señala que la misma puede prolongarse por un largo período.